Oración de la mañana por quienes están lejos
La distancia forma parte de la vida de muchas familias latinoamericanas. A veces separa ciudades, países y generaciones; otras veces existe aun viviendo cerca. Esta oración recuerda que el cuidado de Dios no está limitado por fronteras ni kilómetros y ofrece un espacio para encomendar a quienes amamos cuando no podemos estar físicamente a su lado.
Señor, esta mañana recuerdo a las personas que amo y que no puedo abrazar hoy. Algunas viven en otra ciudad, otras en otro país, y quizá con algunas la distancia no es solo geográfica. Tú puedes estar donde yo no puedo estar. Acompáñalas en sus caminos, protégelas, dales salud, trabajo, consuelo y buenos encuentros. Si alguna está pasando por algo que no me ha contado, sosténla con tu gracia. Y si entre nosotros hay silencios que necesitan sanar, prepara el momento y las palabras para acercarnos de nuevo. Gracias porque ninguna distancia es demasiado grande para tu cuidado.
Amén.
Escritura: Salmo 121:7-8